¿Existen diferencias entre el aceite de argán y el de rosa mosqueta?

Fue hace tan sólo dos días cuando nos llegó un correo de una chica que decía haber probado nuestra Crema PROTECH gracias a un tratamiento en su centro de estética habitual. Estaba encantada con los resultados, y reconoció haberse decantado por ella gracias a sus componentes de aloe vera y aceite de argán. No cabe duda de que es una pregunta que os hacéis muchos y que seguís tecleando en vuestro tecladodía tras día, cansados de escuchar las increíbles propiedades de ambos pero sin llegar a diferenciarlos nunca del todo. ¿Cuáles son las diferencias entre el aceite de argán y el de rosa mosqueta?

 

Usamos ambos para los mismos fines: prevenir arrugas, eliminar cicatrices, disminuir quemaduras, etc. Entonces, ¿son lo mismo?

 

La respuesta es no.

 

Vamos uno por uno:

 

Aceite de Argán

 

Se obtiene de la nuez del aceite de forma artesanal. El árbol de argán crece en Marruecos y es el más caro del mundo. Quizá por eso tiene otro nombre por el que es conocido también mundialmente: “el oro líquido”.

 

El aceite de Argán está compuesto en un 80% por ácidos grasos insaturados. Los más importantes son el oleico y el linoleico, presentes en un 45% y en un 35% respectivamente. La proporción de tocoferol es muy superior a otros aceites. Contiene principalmente gamma-tocoferol, delta-tocoferol y alfa-tocoferol. Son antioxidantes naturales y precursores de vitaminas. 

 

Rosa Mosqueta

La rosa mosqueta es un arbusto de flores rosadas cuyo origen es oriental. Aunque se cultiva también en zonas de Europa y América. De las semillas de su fruto se extrae el aceite de rosa mosqueta. Contiene Vitamina A + vitamina C + vitaminas B1 y B2, betacarotenos + taninos + flavonoides antioxidantes.

 

Hasta aquí bien para saber de dónde viene y la composición de cada uno pero, ¿cuáles son las diferencias entre el aceite de argán y el de rosa mosqueta?

 

Las dudas vienen de su similitudes, ya que el 80% de su composición es casi idéntica. Además, ambos comparten propiedades regenerantes, por lo que una de sus grandes diferencias es su forma de extracción. Mientras que la del aceite de argán se obtiene de forma manual, la del aceite de rosa mosqueta se obtiene por prensado y por métodos químicos en los que es posible que el aceite pierda algunas de sus propiedades.

 

Dicho esto, ¿Cuál sería la gran diferencia entre ambos aceites? Quizá esta diferenciación se mida por el tipo de piel para el que está indicado cada uno.  De hecho, mientras que el aceite de Argán está especialmente indicado para pieles mixtas o grasas, el aceite de Rosa Mosqueta es preferible utilizarlo en pieles secas. 

 

Eso sí, no te cortes. Ambos productos son increíbles y buenísimos a la hora de regenerar nuestra piel. Nuestro truco es echar unas gotitas en nuestra crema cosmética para mezclarlo. Y tú, ¿has probado alguna vez alguno de estos dos aceites puros?